El batec musical de son ferriol- 30 anys de banda de música A son ferriol
Concierto in Memorian: Xisca Castell
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4/25/20263 min read


Contenido de mi publicaciónIn Memoriam: Xisca Castell
Un concierto cargado de emoción, recuerdo y gratitud en Son Ferriol
La tarde del pasado 25 de abril quedará profundamente marcada en la memoria de Son Ferriol. La iglesia del pueblo acogió un emotivo concierto homenaje organizado por la Banda de Música de Son Ferriol en colaboración con el CEIP Xisca Castell, la escuela pública que lleva orgullosamente su nombre, y la familia de la recordada directora.
Bajo el título In Memoriam: Xisca Castell, el acto nació con un doble objetivo: rendir homenaje a la figura humana y profesional de Xisca Castell y acompañar, desde la música y el cariño colectivo, a su familia, compañeros, alumnos y amigos en un momento especialmente doloroso para toda la comunidad educativa.
Desde mucho antes del inicio del concierto ya se respiraba un ambiente de respeto y emoción en el interior de la iglesia. Vecinos del barrio, antiguos alumnos, familias, docentes y numerosos miembros de la comunidad educativa comenzaron a llenar lentamente los bancos del templo, conscientes de que no se trataba únicamente de un concierto, sino de un encuentro profundamente humano.
La Banda de Música de Son Ferriol preparó cuidadosamente un repertorio solemne, sensible y lleno de significado. Cada pieza fue escogida pensando en transmitir serenidad, recuerdo y esperanza, en una velada donde la música se convirtió en lenguaje emocional capaz de expresar aquello que muchas veces resulta difícil decir con palabras.
Uno de los aspectos más conmovedores del acto fue la estrecha vinculación que siempre mantuvo la familia de Xisca Castell con la música y con la propia escuela de música de la banda. Sus hijos, muy ligados desde pequeños a la formación musical del pueblo, han formado parte activa de la vida cultural y educativa de Son Ferriol, creando lazos de amistad y convivencia que quedaron reflejados en cada momento del homenaje.
La presencia de representantes políticos del ámbito educativo, miembros de Inspección Educativa, responsables institucionales y el claustro del CEIP Xisca Castell dio muestra de la enorme huella profesional y personal que dejó Xisca a lo largo de su trayectoria. También acudieron numerosos antiguos compañeros de profesión, vecinos y familias que quisieron acompañar a sus seres queridos en una tarde cargada de sentimientos compartidos.
El silencio respetuoso que se creó en la iglesia durante algunas interpretaciones hablaba por sí solo. Muchos asistentes no pudieron contener la emoción al recordar la dedicación, cercanía y entrega con la que Xisca Castell dirigió durante años el centro educativo de Son Ferriol. Su compromiso con la educación pública, su capacidad para unir personas y su sensibilidad hacia alumnos y familias fueron recordados constantemente durante el acto.
La iluminación tenue del templo, el sonido pausado de los instrumentos y la solemnidad del entorno ayudaron a crear una atmósfera íntima y profundamente emotiva. En varios momentos del concierto, las miradas cómplices entre músicos, familiares y profesores reflejaban la dimensión humana de un homenaje que trascendía lo puramente musical.
Especialmente significativo resultó el agradecimiento expresado por compañeros y miembros de la escuela hacia la Banda de Música de Son Ferriol por volcarse de manera tan cercana en la organización del concierto. Los músicos trabajaron durante semanas preparando cada detalle, conscientes de la importancia emocional que tendría esta velada para toda la comunidad educativa.
Más allá de las partituras y las interpretaciones, el concierto sirvió para recordar el legado de una persona muy querida en Son Ferriol. Una directora comprometida, una compañera cercana y una figura fundamental para generaciones de alumnos y familias que encontraron en ella apoyo, dedicación y vocación educativa.
El acto concluyó con un largo y sentido aplauso que llenó toda la iglesia. Un aplauso sincero, sereno y cargado de gratitud. Muchos asistentes permanecieron todavía varios minutos en sus asientos, compartiendo abrazos, recuerdos y palabras de cariño.
Porque aquella tarde, la música no solo acompañó el dolor. También ayudó a mantener viva la memoria de Xisca Castell y a recordar que las personas que dejan huella en una comunidad nunca desaparecen del todo.
